Radio FICCO: Manda bala
¿Cómo pueden estar enlazados una granja de ranas en el Amazonas con los secuestros? Sandra conectó de inmediato con Manda bala, un documental cinemático y estilizado, filmado en Brasil, que traza claras conexiones entre la corrupción polÃtica/económica en ese paÃs y el violento fenómeno de los secuestros en la ciudad de São Paulo. Los entrevistados incluyen el dueño de la granja de ranas, una mujer que fue secuestrada, un cirujano plástico, investigadores fiscales anti-corrupción, y un secuestrador. El tema fácilmente escapa las fronteras de esa nación sudamericana. Encontrarás esta cinta del norteamericano Jason Kohn en la Sección Oficial Documental del FICCO.
2 comentarios »
Redifusión RSS de los comentarios de la entrada. TrackBack URI
Dejar un comentario
Saltos de línea y párrafo automáticos, la dirección de e-mail no se mostrará, HTML permitido: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Febrero 22nd, 2008 @ 23:58
Ha pasado más de un dÃa de que vi este documental. Lo voy digiriendo poco a poco -lo que si que no vuelvo a comer rana.
Sin duda uno de los mejores documentales que he visto. Ritmo, entrevistas, testimonios e imágenes contundentes. Música sublime. Brasil al fin y al cabo. Edición que te engancha y complementa los testimonios.
Todos los polÃticos y aspirantes a… deberÃan ver Manda Bala.
Gracias a Hablemos de Cine, de no haber escuchado esta reseña quizá no lo hubiera visto.
Fuerte. No se lo pierdan aunque no sean polÃticos o aunque, como era mi caso, no estuvieran en el ánimo de ver algo asÃ.
Los renacuajos siguen yéndose por la coladera.
Marzo 1st, 2008 @ 16:55
Chicos esta increible!¡Qué nivel! En serio los felicito, es un trabajo super profesional. Sandra, quien te oyera. Yo sé que se han divertido, pero no me queda duda de que van a ir lejos con esto (todo el conjunto de reseñas y entrevistas). Siganle, porque son nuestros ojos. Y no se corten la lengua para decir lo que piensan, porque para oir o leer criticas lambisconas hay muchos lugares.